20 de octubre de 2012

Los soportes documentales

Todos los profesionales del mundo de la archivística y la gestión documental saben de la transcendencia del soporte documental, y de su relación con la información que transmiten. Según la NODAC (Norma de Descripció Arxivística de Catalunya), un soporte es el medio físico utilizado para registrar la información, y los materiales más usados son el papel, el pergamino, y el plástico.Todos los profesionales del mundo de la archivística saben de la importancia del soporte documental, y de su relación con la información documental que transmiten.
Ahora bien, con la implantación de las nuevas TIC (Tecnologías de la Información y las Comunicaciones) y su vertiginoso desarrollo, podemos señalar que éstos ejemplos de soportes documentales que nos ofrece la NODAC, quedan totalmente desfasados en la actualidad. Ahora es el momento de las PDA, libros electrónicos, tablets, smartphones, etc, ... soportes los cuáles, reproducen información de un modo abismalmente más rápido y eficaz. Actualmente, la archivística se ve inmersa en una revolución digital de los documentos mediante soportes electrónicos avanzados, una constante transformación y renovación tecnológica de dichos soportes que nos lleva a reflexionar sobre algunas cuestiones, entre ellas:

¿Qué tipo de seguridad documental proporcionan algunos soportes documentales actuales en relación a los tradicionales?

¿Qué tipo de estandarización de soportes electrónicos se puede llevar a cabo dentro de una tecnología tan cambiante?

¿Cómo afecta toda ésta revolución tecnológica actual al registro documental de los archivos?

¿Qué nos depara el futuro en cuánto a soportes documentales de innovación tecnológica?

Una posible solución a dichos interrogantes, puede residir, y de hecho reside, en algunos modelos de requisitos que estandarizan los mecanismos de utilización de la documentación electrónica, como por ejemplo el MoReq2. Aunque éste último, no deja de ser puramente un modelo de gestión electrónico para los profesionales de la archivística y la gestión documental.
Así pues, llegamos a la conclusión de que no es posible la estandarización de los soportes documentales, debido a que los mismos están monopolizados por las grandes compañías comerciales del sector, y que el archivero o gestor documental debe convivir y colaborar con dichas compañías, las cuáles, en algunos casos, no se muestran especialmente sensibles a la importancia de conservar de forma duradera la documentación. Las empresas buscan beneficios constantes en la transformación de los soportes y los formatos documentales. Sin embargo, el profesional de los archivos, el gestor documental, afortunadamente, siempre velará por la importancia del contenido sobre el continente.


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